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Resulta demasiado espectacular.

El 09 de julio de 1962, el gobierno de los Estados Unidos detonó un arma nuclear apodada Starfish Prime a una altura de 386,000 metros (240 millas) en el cielo, cuyo poder explosivo ascendió a 1.45 megatones, que es una potencia 100 veces superior a la de la bomba arrojada en Hiroshima.

Esta explosión “controlada” formó parte de una de las 5 pruebas suborbitales conducidas por los Estados Unidos durante el periodo de la Guerra Fría  y la carrera armamentista nuclear, que se realizaron con el fin de determinar los efectos de las armas nucleares a grandes altitudes ( y puede que en el espacio exterior). Una vez detonadas, las ojivas utilizadas no sólo generaron mucha luz y calor, si no increíbles cantidades de rayos X y gamma. Los efectos de la explosión se dejaron sentir a miles de kilómetros de distancia y hasta la fecha, continúan resonando.

En un corto periodo de tiempo, los efectos de la bomba fueron sentidos desde Hawaii hasta Nueva Zelanda, donde como se planeaba, se experimentaron sobrecargas eléctricas, explosión de luces y lámparas y la aparición de una aurora gigante que se desplegó en el cielo. Se supo que se había creado un campo electromagnético sobre la tierra que parecía mucho más grande de lo previsto, debido a que los electrones fueron acelerados a unas velocidades increíbles.

Así se vio la explosión:

Original

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