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Unos científicos en los Países Bajos reportaron que compartimos alrededor de 80 millones de bacterias durante un beso apasionado de 10 segundos de duración. Pero la ciencia detrás de este comportamiento revela que junto con todos esos gérmenes, también se comparten muchos beneficios con la otra persona.

Lips are the Most Exposed Erogenous Zone, Which Makes Kissing Feel Very Good

El inicio de todo. Sami Taipale, CC BY-NC-SA

Pero besar no se trata sólo de intercambiar gérmenes. Nuestras primeras experiencias relacionadas con sensaciones de amor y seguridad por lo regular involucran contacto y toda clase de estimulación con los labios que imita el acto de besar, como es el caso de la lactancia. Estos eventos tempranos establecen importantes rutas neuronales en el cerebro del bebé que le permiten asociar el beso con emociones positivas que continúan siendo importantes a lo largo de su vida.

Nuestros labios son la parte erógena más expuesta en el cuerpo humano. A diferencia de otros animales, lo labios en los seres humanos están evertidos, lo cual significa que están proyectados de manera única hacia afuera. Adicionalmente, están recargados con cientos de terminaciones nerviosas, de manera que hasta el más mínimo roce libera cascadas de información en nuestro cerebro. Esto, puede llegar a ser muy placentero.

Los besos hacen su magia provocando una tormenta de neurotransmisores y hormonas en nuestros cuerpos que influyen en la manera en que pensamos y también en la que nos sentimos.

El código del beso

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Los polos opuestos se atraen. Jamie Solorio, CC BY

Un beso apasionado pone a las personas en gran proximidad. Es entonces que aprendemos uno del otro por medio de los sentidos y por ciertas señales que son enviadas a nuestros cerebros. La esencia de la pareja puede proveernos de pistas subconscientes relacionadas con el ADN de las personas.

Los psicólogos evolucionistas de la Universidad Estatal de Nueva York en Albany, descubrieron que el 59% de los hombres y el 66% de las mujeres han decidido terminar una relación nueva debido a que el asunto de los besos no fue bien. Sucede que el beso es la prueba definitiva de la naturaleza que nos obliga a sentirnos más atraídos a las personas que pueden ser la pareja más adecuada genéticamente hablando.

Además de ayudarnos a encontrar el mejor partido, el acto de besar tiene otras ventajas, como es el hecho de activar un cúmulo de impulsos neurológicos que juguetean entre el cerebro, la lengua, la piel y los músculos faciales. Es entonces cuando millones de pequeñas conexiones nerviosas distribuidas a lo largo del cuerpo producen señales físicas que cambian la forma en que nos sentimos.

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Impulsando las sensaciones de “amor”. Lst1984, CC BY-NC

Un beso apasionado libera dopamina, que se asocia con el deseo. También oxitocina (la hormona del amor), que crea una sensación de cercanía y finalmente; adrenalina, que acelera el ritmo cardíaco y hace que las mejillas se coloreen. En resumen, los besos impulsan las sensaciones que describen lo que es estar enamorado.

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#salud y medicina