Con unos estómagos blindados que entran y salen del cuerpo y con el poder de regenerar sus extremidades perdidas, las estrellas de mar son sin duda, unas criaturas fascinantes; no obstante, tal y como lo descubrieron estos estudiantes de biología, al parecer no tienen mucha paciencia cuando trabajan como sujetos de estudio.

Dado que es común que los microchips sean implantados en mascotas y animales silvestres con el fin de identificarlos y rastrearlos, dos estudiantes se dieron a la tarea de implantar un chip muy pequeño en el cuerpo de una estrella de mar que estaba siendo estudiada para así poder identificarla fácilmente en el futuro.

Al parecer, este amigo marino ya no quiso seguir participando

Unos pocos días después, los estudiantes notaron que la estrella había expulsado el chip sin lesionarse. El chip viajo en el cuerpo del equinodermo sin hacer contacto con ningún órgano y sin provocar heridas, hasta que al cabo, fue hecho “brotar” en uno de los brazos.

Aunque los investigadores no están completamente seguros de como la estrella pudo hacer eso, sus hallazgos fueron descritos en un reporte publicado por The Biological Bulletin.

Mira este video donde lo estudiantes hablan un poco sobre este fascinante descubrimiento y a la vez, plantean una posible solución para el problema de rastreo e identificación de estos extraños seres.

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