El artista Maurice Mikkers llevó a cabo una sesión de fotografías microscópicas en donde categorizó lágrimas humanas según el tipo de situación experimentada por los sujetos que prestaron sus fluidos oculares para este experimento.

El planteamiento de las fotografías de Mikkers —quien ostenta el título de laboratorista— fue tratar de darle un sentido menos abstracto a las emociones que provocan las lágrimas en los humanos y, a la vez, darle un toque artístico a su observación.

“Todos tenemos que llorar a veces, las lágrimas científicamente se dividen en tres tipos diferentes en función de su origen. Lágrimas basales, lágrimas reflejas o lágrimas emocionales. Todos estamos familiarizados con estas formas de llorar, pero ¿cómo se ven al microscopio? ¿hay alguna diferencia? La ciencia dice que toda lágrima tiene una viscosidad y composición diferente. Todas las lágrimas contienen una variedad de sustancias biológicas, incluyendo lípidos, anticuerpos y enzimas suspendidas en agua salada. Pero, ¿cómo se relaciona esto con el “mundo real”?”, comenta el científico y artista.

Mikkers reunió las lágrimas de los voluntarios en diversas situaciones tales como cortar cebolla, comer picante o pensar en situaciones tristes.

Lo que se puede observar en las fotografías es el simple resultado de la cristalización de las sustancias —principalmente sales—que contienen las lágrimas. Si bien Mikkers acepta que las emociones no están relacionadas con los patrones geométricos presentes en la cristalización es un ejercicio artístico que vale la pena observar.

Cuando comes algo picante

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Cuando hay una respuesta emocional

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Cuando cortas cebolla

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#otras ciencias